En esta entrada abordaremos un estudio empírico sobre las herramientas multimedia y la lectura.
Primero, describiremos algunos de los datos de la investigación:
- Participantes: 60 estudiantes de 3ºESO
- Instrumento de medida: PROLEC
- Pregunta-problema: ¿Podríamos encontrar que fortalecemos el aprendizaje de contenidos presentando primero los contenidos en formato multimedia para después redundar sobre ellos en forma de texto escrito y trabajando el texto escrito?
- Protocolo de recuerdo: hacer un resumen. En éste se distingue si los estudiantes hace un recuerdo literal o si usan macrorreglas (supresión, construcción y generalización)
Fase 1b: diferencias entre combinaciones redundantes. 1ª sesión: información a través de un texto escrito y a continuación un vídeo; después, resumen. 2ª sesión: información a través de un vídeo y después un texto escrito; luego, resumen. Resultados: presentación texto-vídeo resulta ser la peor: mayor número de ideas principales. Presentación vídeo-texto: mejoran significativamente las ideas de desarrollo, las ideas de detalle y las ideas erróneas, así como el número total de ideas de todo tipo recogidas.
Fase 2. En todos los modos de presentación las diferencias significativas encontradas favorecen a los buenos lectores sobre los malos lectores. La distancia entre buen lector y mal lector no se reduce según utilicemos un código u otro porque los buenos lectores también se benefician.
¿Qué conclusiones se extraen de los resultados?
- La lectura pone en marcha procesos dirigidos a extraer lo importante del texto para que pase a formar parte de los conocimientos que ya se poseen
- En la presentación audiovisual nos centramos más en el detalle o en lo específico y se recogen más ideas erróneas
- En la redundancia texto-vídeo, las diferencias significativas se centran en la adquisición y recuperación de ideas principales.
- La redundancia vídeo-texto, favorece la recuperación de ideas de desarrollo y de detalle
Primeramente, que hay que acomodar el código en el que presentamos la información a los objetivos que perseguimos. Así por ejemplo, si el fin es aprobar una prueba fundamentalmente memorística, sin duda la mejor presentación es la audiovisual. En cambio, si el objetivo es comprender a alto nivel un discurso, el texto escrito sería la opción preferente. ¿Por qué? Porque el trabajo cognitivo que hacemos en cada código es diferente, aunque aparentemente parezca el mismo.
Asimismo, es muy importante tener en cuenta que multimedia y lectura son muy beneficiosas de forma conjunta, ningún código sustituye al otro, sino que ambos se complementan.
Finalmente, cabe informar que las macrorreglas se usan en ambos códigos. El problema es que los malos lectores no utilizan macrorreglas en ninguna modalidad. Por tanto, la modalidad no desencadena una estrategia por parte del usuario; sino que hay que entrenarlo de manera específica en la lectura.
Finalmente, cabe informar que las macrorreglas se usan en ambos códigos. El problema es que los malos lectores no utilizan macrorreglas en ninguna modalidad. Por tanto, la modalidad no desencadena una estrategia por parte del usuario; sino que hay que entrenarlo de manera específica en la lectura.
Entonces... volvamos a la pregunta-problema
¿Podríamos encontrar que fortalecemos el
aprendizaje de contenidos presentando primero los contenidos en formato
multimedia para después redundar sobre ellos en forma de texto escrito y
trabajando el texto escrito? ¿El orden sería indiferente?
El orden NO sería indiferente. Primero
es necesario crear una representación del contenido, para lo que sería más
beneficioso el empleo de lo multimedia. Después, podríamos utilizar el código
escrito, dado que al tener una representación de los contenidos nos será más
fácil.
Esperamos haber sido de ayuda en vuestro dilema "¿Es beneficioso lo multimedia?"
¡Hasta pronto amigos/as!
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